Pero en este caso nos referimos más bien a esos días en los que no tienes demasiadas ganas de cumplir con el paripé de los protocolos sociales. ¿Tengo que hablar del tiempo cuando no tenga ganas que hablar? ¿no debo decirle a menganito lo que pienso de verdad de él? ¿dejo pasar a todo el mundo cuando abro la maldita puerta? ¿no puedo fumar ni aquí, ni aquí ni allí?
La gente educada hace todo esto de forma automátizada, casi sin pensar, sin una duda. Pero saben que lo hacen, no son tontos. Pero hay días que no tienes la más mínima gana de seguirle el juego a la sociedad, hay días que estas harto o quemado y que necesitas tomarte 24 horas sabáticas de sociabilidad.
Evidentemente no vas a empezar a empujar a las viejecitas a la carretera o a escupir a todo el mundo que te cae mal (como el novio de Kate Moss) pero sí puedes ser más huraño con la cortesía e introvertido con los modales. Es un día anti-Social, un día que de vez en cuando te lo puedes permitir y anunciarlo con educación y cierto toque de chulería ... Descansa de la sociabilidad con un poquito de silencio y tranquilidad.


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